PCV2 & Mycoplasma Hyponeumoniae: Piglet vaccination

¿Es la vacunación frente PCV2 siempre un éxito? (Alex Eggen)

Las vacunas que inducen protección frente el circovirus porcino tipo 2 (PCV2) y Mycoplasma hyopneumoniae (M.hyo) representan las 2 principales vacunas más utilizadas en el sector porcino. A diferencia de las vacunas frente M.hyo, las vacunas frente PCV2 solo se han comercializado durante un periodo relativamente corto, desde 2006. Ahora, 14 años después de la primera introducción de una vacuna frente PCV2, se puede preguntar qué se ha logrado en ese tiempo y si podemos estar satisfechos con los resultados.


Alex Eggen
es el director de AEVC, desde donde trabaja como asesor en el campo de la salud porcina, incluidos todos los pros y los contras que rodean el uso de vacunas. Alex se licenció como veterinario en la Universiteit Utrecht [Universidad de Utrecht] en 1980 y trabajó en la práctica durante varios años, antes de pasar a trabajar en la industria farmacéutica (Intervet International). Ocupó diversos puestos directivos, siempre en la interfaz entre la investigación y la práctica. Ha participado en el desarrollo y lanzamiento de varias vacunas y medicamentos veterinarios importantes.

Vacunación frente PCV2: ¡un éxito rotundo!

En 2006, se debatió ampliamente la función del circovirus en la enfermedad que entonces se llamaba síndrome multisistémico de adelgazamiento posdestete (Postweaning multisystemic wasting syndrome, PMWS).

El virus PCV2 se detectó en granjas con y sin síntomas claros de PMWS, como lechones demacrados y pálidos con agrandamiento de los ganglios linfáticos y, en ocasiones, con hemorragias cutáneas, y alta mortalidad.

La pregunta de por qué se produjo esta mejora recibió poca atención. Los criadores simplemente estaban encantados con ella.

¿O continúan habiendo preguntas?

¿Ya no hay ninguna duda sobre el uso de las vacunas contra PCV2? Sí, hay dudas. La mortalidad es solo parte del daño causado por el circovirus.

El retraso del crecimiento, una peor conversión alimenticia y, por consiguiente, una peor uniformidad son causas importantes de daño económico causado por una infección por PCV2, incluso en ausencia de mortalidad elevada o de los clásicos lechones demacrados.

Las vacunas contra PCV2 son por lo general capaces de prevenir este daño. Sin embargo, es importante que las vacunas se administren de forma correcta, en el momento correcto y a los animales correctos.

Estas elecciones deben basarse en factores biológicos y económicos, y no en función de la sospecha o comodidad. Realizar diagnósticos y analizar los datos de producción son factores clave en el uso óptimo de las vacunas contra PCV2.

Vacunar a ciegas a una edad que resulta ser conveniente ayudará en la mayoría de los casos a prevenir la mortalidad y los síntomas clásicos del PMWS, pero no necesariamente proporcionará el máximo retorno.

Cada vez más surge la pregunta de si también se producen infecciones subclínicas por PCV2, y actualmente la bibliografía muestra que la respuesta es sí.

En las infecciones subclínicas no hay síntomas claros visibles en la granja, pero los cerdos desarrollan una infección. La energía que necesitan para combatir la infección no pueden utilizarla para su crecimiento.

Como resultado, una infección subclínica será visible en los resultados técnicos. La conversión alimenticia y el crecimiento en particular se verán afectados, lo que resultará en un rendimiento subóptimo de los cerdos y un menor retorno de la inversión en la vacuna.

Diagnóstico en caso de infección por PCV2

Para determinar una infección por PCV2, el laboratorio utiliza la serología, para detectar anticuerpos y la técnica de PCR para detectar el circovirus.

Los anticuerpos que se detectan desempeñan un papel muy importante en la protección contra la infección por el virus PCV2. Estos anticuerpos se llaman “neutralizantes del virus”, lo que significa que evitan que el virus entre en una célula, donde se puede multiplicar.

Sin multiplicación, el virus desaparece rápidamente del cuerpo. Por este motivo, la detección del virus PCV2 siempre es importante, tanto en animales vacunados como en animales no vacunados.

Concretamente, la eliminación del circovirus está costando energía, y un cerdo obtiene la energía del alimento.

En el caso de que la vacunación no ofrezca una protección adecuada y se siga produciendo cierto grado de infección por PCV2, esto casi siempre produce daños económicos. Este fenómeno se denomina “coste metabólico de la infección”.

En otras palabras, cuanta más inmunidad protectora sea capaz de crear la vacunación, menor será la probabilidad de que se produzca una infección por el virus PCV2, y los costes metabólicos y económicos asociados.

Anticuerpos maternos

La vacuna contra PCV2 se administra normalmente a una edad temprana, a lechones que la mayoría de las veces tienen anticuerpos frente PCV2.

Estos anticuerpos maternos, que reciben de la cerda adulta, pueden afectar negativamente a la efectividad de una vacuna contra el circovirus.

Esto tiene que ver con el hecho de que los anticuerpos no pueden distinguir entre el virus de campo PCV2 y el antígeno (el virus o parte del virus PCV2) que está contenido en una vacuna contra PCV2; en ambos casos los anticuerpos tienen un efecto neutralizante.

Para un efecto óptimo de una vacuna contra el circovirus, se requiere, por tanto, conocer la concentración de estos anticuerpos maternos en el momento de la vacunación. Esto es fácil de investigar utilizando serología.

Seguimiento de la vacunación

Existen diversas opciones para determinar si la vacunación está funcionando correctamente, mediante el uso de diagnósticos.

La primera opción es examinar los anticuerpos. Se pueden concebir varios escenarios después de la vacunación.

Si los lechones tenían una concentración (relativamente) baja en el momento de la vacunación, el nivel de anticuerpos aumentará debido a la vacunación y, por tanto, tendrán una concentración alta (o más alta) en la siguiente toma de muestras.

Los lechones que continúen teniendo concentraciones maternas altas en el momento de la vacunación generalmente mostrarán una disminución y, por tanto, tendrán una concentración más baja en la 2a toma de muestras.

Es sin duda preferible que los cerdos tengan un alto nivel de anticuerpos neutralizantes del virus durante la fase de crianza y engorde.

Estos anticuerpos impiden que el virus se multiplique y, por tanto, ahorre al cuerpo la energía que necesita para combatir el virus.

En el caso del PCV2, la inmunidad mediada por células también desempeña un papel importante.

Cuando los anticuerpos actúan inmediatamente desde el inicio de una infección y evitan la replicación del virus, la inmunidad celular no comienza a actuar hasta que haya células infectadas, y el virus ya esté multiplicando.

Por este motivo, el coste metabólico de la inmunidad mediada por células es superior al de la inmunidad basada en anticuerpos.

Lamentablemente, medir la inmunidad mediada por células es más difícil y costoso, por lo que no se realiza de forma rutinaria.

 

PCV2 & Mycoplasma Hyponeumoniae: Piglet vaccination

 

La segunda opción diagnóstica utilizada con frecuencia es la detección del virus PCV2 mediante una PCR. De lo anterior quedará claro que no es deseable encontrar ningún virus, ni siquiera en lechones vacunados.

Si este es el caso, todo el proceso de vacunación se tendrá que examinar de forma más exhaustiva. Esto significa que deben comprobarse exhaustivamente todos los pasos, desde el almacenamiento de la vacuna, la longitud de la aguja, la posología, la vía de administración, hasta el momento de la vacunación.

La estrategia óptima de vacunación difiere según la granja y, por tanto, siempre requiere la adaptación a la empresa.

Momento de la vacunación

La regla de oro es que los lechones deben vacunarse lo más tarde posible para reducir la influencia de los anticuerpos maternos, y lo antes posible para anticipar la infección de campo esperada.

El prospecto de una vacuna le informa de cuánto tiempo después de la vacunación hay protección.

Esto ocurre sobre todo después de entre 3 y 4 semanas. Basándose en la información sobre la inmunidad materna y el momento en que se produce la infección de campo, queda claro el momento óptimo de la vacunación.

Podría ser que dicho momento óptimo sea algo incómodo, o al menos difiera de lo que era la norma. Sin embargo, para lograr el máximo “retorno de la inversión”, vale la pena considerar cambiar el momento de la vacunación.

Administración intradérmica

Además de los plazos de la vacunación, la vía de administración también es importante para la efectividad de la vacuna.

Durante algunos años, además del uso en medicina humana, la administración intradérmica (ID) de medicamentos y vacunas también se ha utilizado en la práctica veterinaria. ¿Por qué se introducen cada vez más vacunas en el mercado que se administran por vía ID?

Bien, muy sencillo: debido a los beneficios para el animal y el usuario. Los beneficios son muchos y en diferentes áreas. Por ejemplo, una aguja puede tener una longitud incorrecta, adquirir una forma de punta roma o romperse.

Las agujas utilizadas para diferentes animales pueden transmitir patógenos, porque la aguja siempre entra en contacto con la sangre. También puede ser que no se administre la dosis correcta.

Todos los aspectos que no desempeñan un papel en la administración por vía ID. La dosis (0,2 ml) que se usa por vía intradérmica es solo el 10 % de la que es frecuente para la administración mediante aguja.

Los inyectores ID garantizan una administración exacta y fiable de la dosis correcta, sin fatiga ni errores humanos inconscientes que influyan en la misma.

La efectividad de las vacunas administradas por vía intradérmica es al menos igual a la administración con aguja, ya que se establecen los mismos requisitos para el registro de un medicamento veterinario.

La bibliografía muestra que la inmunidad celular en particular puede estimularse con mayor fuerza mediante la vacunación por vía ID.

La seguridad para humanos y animales es mejor porque solo se utiliza el 10 % de la dosis intramuscular y no se produce ningún daño tisular sin una aguja.

Además, con la administración por vía ID, la vacuna entra directamente en contacto con las células inmunocompetentes que hay presentes en la piel, mientras que cuando se administra con la aguja en un músculo, las células inmunocompetentes deben migrar hacia la vacuna para iniciar la respuesta inmunitaria.

Considerando todas estas ventajas, se puede decir que la vacunación por vía ID es la nueva norma, y la disponibilidad de vacunas por vía ID solo aumentará en los próximos años.

Maximización del retorno

Los conocimientos cambian, se producen nuevos desarrollos y las exigencias del mercado aumentan constantemente. Nuestro mundo es dinámico y constantemente surgen nuevas tecnologías.

Cuando previamente estábamos satisfechos con el hecho de que la vacunación contra PCV2 podría prevenir la mortalidad y los ejemplares perjudicados, ahora estamos mirando de forma cada vez más crítica las consecuencias menos evidentes de las infecciones subclínicas y la vacunación subóptima.